Directorio Cultural

Susana Ortíz Benítez

Bailarina Profesional de Danza Polinesia, Licenciatura en Pedagogía, Técnico en Artes Escénicas
Fotografía de Susana Ortíz Benítez

Info. Biográfica

Nací en la ciudad de México, desde muy pequeña mostré grandes dotes artísticas , sin embargo, fue en la etapa adulta donde pude realizar el sueño de ser bailarina profesional. Todo comenzó como un hobby a la edad de 25 años, cuando decidí incursionar en la disciplina de danza polinesia, “al principio era un pasatiempo, una forma de ejercitarme”, sin embargo, con el paso del tiempo, descubrí mi vocación, “ considero que nada es por casualidad, la vida nos regala la oportunidad de realizar nuestros más grandes anhelos, y hay que tomar el riesgo, no importa la edad”. Es así como comenzó mi formación en la danza polinesia: cursos, talleres, seminarios y clases con maestros de talla internacional de la islas de Hawai y Taití, así como maestras de amplio reconocimiento en México, avalan mi trabajo.

Actualmente continúo mi capacitación de danza, pues es indispensable para mi seguirme actualizando, además, de haber cursado mi segunda licenciatura en la carrera de Pedagogía, pues al trabajar con niñas y jóvenes es necesario tener una mayor capacitación para la impartición de la danza como disciplina. Estoy habilitada como técnico en artes escénicas, y me encuentro impartiendo la materia de danza polinesia en la Escuela de Artes y Ciencias ECAPI.

En el año 2018 creé, un nuevo concepto de convivencia dancística llamado Leyendas de la polinesia, en un espacio digno de la danza como es el Museo de la Ciudad de Cuernavaca.

La academia profesional de danza polinesia Ke anuenue que dirijo, se fundó hace 10 años en el Centro Social Narciso Mendoza en la colonia CIVAC en el municipio de Jiutepec, con el objetivo de abrir espacios para la cultura y dar herramientas a las jóvenes y niñas, para desarrollar su talento y buscar la superación del ser humano. Por otra parte, la danza que yo comencé a practicar en edad adulta ha sido una pieza fundamental para mi desarrollo y crecimiento personal, y soy testigo que la danza mejora nuestra calidad de vida y fortalece el cuerpo, además de las relaciones humanas.

En el centro social se imparten las clases de danza polinesia en varios grupos:

Inicial, intermedio, avanzado y orquesta.

Las clases se imparten a niñas desde los 3 años de edad y hasta adultas, la ventaja de esta danza es que no hay un límite de edad para bailar y disfrutar de los beneficios de la danza, a lo largo de los años he podido comprobar que la danza:

° Educa la percepción del esquema corporal, que incluye el sentido de lateralidad y la coordinación viso motriz, lo que facilita el aprendizaje de la escritura y lectura.

° Se tiene mayor percepción del ritmo.

° Genera control sobre la ubicación espacial.

° Se tiene mayor habilidad verbal y matemática

° Desarrolla la motricidad fina y gruesa, lo que permite la asimilación de conocimientos de habilidades manuales.

° Favorece la autoafirmación, equilibrio emocional, adaptación social y autoestima.

Reduce el nivel de estrés, ansiedad o depresión.

° Se es menos agresivo y egoísta, por lo que favorece la relación con los demás y se es más independiente.

° Se tiene mayor dominio de carácter, se muestra más tolerante, comprensivo y flexible.

El centro social Narciso Mendoza a través de nuestra academia se acerca a las niñas y jóvenes a un espacio recreativo donde se da una cooperación simbólica por las clases, además de que se beneficia a las niñas y jóvenes que no cuentan con los recursos para pagar las clases de danza y con ello se apoya a la comunidad , alejando a las niñas y jóvenes de la ociosidad, de las calles, de las drogas, la delincuencia, etc., la danza fomenta la disciplina y permite un esparcimiento saludable para el espíritu y el cuerpo e incluso las emociones como lo he mencionado en los puntos anteriores.

Cada año, se busca que las alumnas tengan mayores retos, es por ello que como directora me toca la gran responsabilidad de dirigir a cada grupo y bailarina en específico, las competencias son de gran crecimiento personal y éxito para todas las bailarinas que participan, es una gran oportunidad para que personas apasionadas como nosotras que buscamos expresarnos a través de aquella cultura, es decir, el arte de la Polinesia, se convierta en un corazón vivo y palpitante, es el alma esencial de toda bailarina que ejecuta el baile polinesio. Que las niñas y jóvenes del Centro Social Narciso Mendoza tengan mayores retos , genera en ellas aún mayor seguridad, enfocar su tiempo en cosas productivas, evitar la ociosidad, generando un cambio de pensamiento, acercándolas a nuevas metas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Categorías: ARTES ESCÉNICAS, PERSONAS
Actualizado hace 7 meses