Acapatzingo

El poblado de Acapatzingo es uno de los más antiguos de Cuernavaca. Su nombre deriva del náhuatl, “acatl” – caña o carrizo; “apantli” – río; “tzintli” – trasero, diminutivo o reverencia y “co” – locativo, es decir, “en los arroyitos de caña”.

Actualmente Acapatzingo es considerada una colonia de Cuernavaca. Colinda al norte, con la Colonia Cantarinas; al sur, con el Municipio de Temixco; al este con el de Jiutepec y al oeste, con el centro de la ciudad. La Barranca de Amanalco, en su parte sur, cruza este poblado, que termina desembocando en el río Apatlaco.

Según refiere la investigadora Brígida von Mentz, con las congregaciones y en ese proceso de reubicación de la población indígena, desaparecieron algunos poblados y otros fueron reubicados en otras regiones como fue el caso de San Gregorio Temixco y San Diego Acapatzingo.

Acapatzingo es considerado uno de los cuatro barrios principales que conformaron la ciudad durante el inicio de la Colonia, conservando su población indígena.

Originalmente su santo patrono fue San Diego de Alcalá y posteriormente se cambió a San Miguel Arcángel. Frente a la parroquia se localiza El Olindo, propiedad, en su momento, del Emperador Maximiliano de Habsburgo y hoy convertido en Museo Etnobotánico.

Dentro de su demarcación se localiza la capilla de San Dieguito, la más pequeña de Cuernavaca y el Parque Ecológico San Miguel Acapatzingo, edificado en lo que fueran los terrenos de la antigua penitenciaría. .

Por: Ivan Mederos Flores, “Fiesta e identidad: la celebración a San Miguel Arcángel en Acapatzingo”, “Del Santo al Salto, Las fiestas patronales de Cuernavaca”, Vol. I.

Juan Diego Pons Díaz de León, “Cuernavaca, el corazón de la Primavera”.